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Alzheimer

La demencia es un desorden cerebral que afecta seriamente la habilidad de una persona para llevar a cabo sus actividades diarias. La enfermedad de Alzheimer (AD por sus siglas en Inglés) es la forma más común de demencia entre las personas mayores. Involucra las partes del cerebro que controlan el pensamiento, la memoria y el lenguaje.
Cada día los científicos aprenden más sobre esta enfermedad, pero hasta ahora sus causas son desconocidas y no se conoce ninguna cura.

Los científicos creen que aproximadamente 4 millones de estadounidenses padecen de la enfermedad, normalmente se manifiesta después de los 60 años y el riesgo aumenta con la edad. Aunque las personas más jóvenes también pueden sufrirla, es mucho menos común entre ellas. Aproximadamente el 3 por ciento de hombres y mujeres entre los 65 y los 74 años la tienen, y casi la mitad de los hombres y mujeres de 85 años y más pueden tenerla. Es importante anotar sin embargo, que la enfermedad de Alzheimer no es una etapa normal del envejecimiento.

La enfermedad de Alzheimer es llamada así por el médico alemán Alois Alzheimer, quien en 1906 notó cambios en el tejido cerebral de una mujer que había muerto de una rara enfermedad mental. Alzheimer encontró aglutinaciones anormales (ahora llamadas "placas de amiloide") y una masa confusa de fibras (ahora llamada "enredo de neurofibrillas"). Actualmente estas placas y enredos en el cerebro son considerados el sello característico de la enfermedad de Alzheimer.

Los científicos también han encontrado otros cambios en el cerebro de las personas que tienen la enfermedad de Alzheimer. Hay una pérdida de células nerviosas en áreas del cerebro que son vitales para la memoria y otras habilidades mentales. También hay disminución en el nivel de los químicos del cerebro responsables de la transmisión de mensajes complejos entre las células nerviosas. Puede alterar los procesos normales de pensamiento y de memoria debido al bloqueo de estos mensajes entre las células nerviosas.

¿Cuáles son las causas de la enfermedad de Alzheimer?

Los científicos no entienden aún completamente qué causa la enfermedad de Alzheimer.
Probablemente no hay una sola causa, sino existen varios factores que afectan a cada persona de diferente manera.
La edad es el factor de riesgo conocido más importante de la enfermedad de Alzheimer. El número de personas que la sufren se duplica cada 5 años entre las personas mayores de 65 años.
La historia familiar es otro factor de riesgo. Los científicos creen que la genética puede jugar un papel importante en muchos casos de esta enfermedad. Por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer familiar, una rara forma de Alzheimer que normalmente se manifiesta en personas entre los 30 y los 60 años de edad, puede ser hereditaria. Sin embargo, en la forma más común del Alzheimer que se presenta a edad más avanzada, no se observa ningún patrón familiar
obvio.

Un factor de riesgo para este tipo de Alzheimer es una proteína llamada apolipoproteína E (apoE). Todos tenemos "apoE" que ayuda a transportar el colesterol en la sangre. El gen de la "apoE" tiene tres formas: una parece proteger a una persona de la enfermedad de Alzheimer, y otra parece que aumenta las probabilidades del desarrollo de la enfermedad en la persona. Otros genes que aumentan el riesgo de la enfermedad de Alzheimer o que probablemente protejan contra esta, todavía no se han descubierto.
Los científicos aún necesitan aprender mucho más sobre las causas de la enfermedad de Alzheimer. Adicionalmente a la genética y a la "apoE", están analizando la educación, la dieta, el ambiente, y los virus para investigar qué papel pueden tener estos en el desarrollo de esta enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Alzheimer?

La enfermedad de Alzheimer comienza lentamente. Al principio el único síntoma puede ser tener pequeños olvidos.
Las personas con la enfermedad de Alzheimer pueden tener problemas para recordar eventos recientes, actividades o los nombres de personas o cosas familiares. Las operaciones simples de matemáticas pueden volverse difíciles de resolver. Estas dificultades pueden causarle fastidio, pero normalmente no son tan serias como para causar alarma.
Sin embargo, mientras la enfermedad progresa, los síntomas se notan más fácilmente y se acentúan tanto que son motivo suficiente, para que la persona con la enfermedad de Alzheimer o los miembros de su familia, busquen ayuda médica. Por ejemplo, las personas en la etapa avanzada del Alzheimer pueden olvidar la forma de hacer tareas sencillas, como cepillarse los dientes o peinarse. Ya no pueden pensar claramente y empiezan a tener problemas para hablar, entender, leer o escribir. Después, las personas con la enfermedad de Alzheimer pueden ponerse ansiosas o agresivas, o deambular fuera de la casa. Eventualmente los pacientes necesitan un cuidado permanente.


¿Cómo se trata la enfermedad de Alzheimer?

La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad lenta, que comienza con leves problemas de memoria y termina con un severo daño cerebral. El curso que toma la enfermedad y la velocidad en que ocurren los cambios varían de persona a persona. En promedio, los pacientes con la enfermedad viven entre 8 y 10 años después de que se les ha diagnosticado, aunque esta puede durar hasta 20 años.

Ningún tratamiento puede detener la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, en algunas personas, en las fases temprana y media de la enfermedad, medicamentos como el tacrine (Cognex), donepezil (Aricept), rivastigmine (Exelon) o galantamine (Reminyl) pueden prevenir el empeoramiento de algunos síntomas durante un tiempo limitado. También algunas medicinas pueden ayudar a controlar conductas sintomáticas de la enfermedad de Alzheimer como el insomnio, la agitación, el deambular, la ansiedad y la depresión. El tratamiento de estos síntomas frecuentemente hace que los pacientes se sientan más cómodos y facilita su cuidado para las personas que los atienden.

El desarrollo de nuevos tratamientos para la enfermedad de Alzheimer es un campo activo de investigación. Los científicos están sometiendo a prueba varios medicamentos para ver si previenen la enfermedad de Alzheimer, para hacer más lenta su evolución o para ayudar a reducir los síntomas de la conducta.

Los científicos han sometido a prueba dos tipos diferentes de medicamentos anti-inflamatorios sin esteróides (NSAIDs por su sigla en Inglés) para averiguar si retardan la evolución de la enfermedad. Hay evidencia que la inflamación en el cerebro puede contribuir al daño de la enfermedad de Alzheimer. Los científicos creen que los medicamentos anti-inflamatorios como los NSAIDs podrían ayudar a retardar el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. El rofecoxib (Vioxx) y el naproxen (Aleve) son actualmente dos NSAIDs en estudio.

Las investigaciones han demostrado que la vitamina E retarda el avance de algunas de las consecuencias de la enfermedad de Alzheimer por aproximadamente 7 meses. Actualmente los científicos están estudiando la vitamina E para saber si esta puede prevenir o retardar la enfermedad de Alzheimer en los pacientes con MCI.

Recientes investigaciones sugieren que la ginkgo biloba, un extracto hecho de las hojas del árbol de ginkgo, puede ser de alguna ayuda en el tratamiento de los síntomas de la enfermedad de Alzheimer. No hay evidencia de que la ginkgo pueda curar o prevenir esta enfermedad. Los científicos están intentando ahora averiguar si la ginkgo biloba
puede retardar o prevenir la demencia en las personas mayores.

Hay investigaciones también en marcha para ver si el estrógeno reduce el riesgo de la enfermedad de Alzheimer o retarda su desarrollo. Un estudio demostró que el estrógeno no retarda la progresión de la enfermedad ya diagnosticada, pero se necesita investigar más para averiguar si puede jugar otro papel. Por ejemplo, los científicos
están ahora intentando averiguar si el estrógeno puede prevenir la enfermedad de Alzheimer en mujeres con historia familiar de la misma.

Las personas con enfermedad de Alzheimer y con MCI que quieran ayudar a los científicos a probar los posibles tratamientos pueden participar en las pruebas clínicas. Las pruebas clínicas son estudios que se realizan para averiguar si un nuevo tratamiento es seguro y efectivo. Las personas saludables también pueden ayudar a los científicos a aprender más sobre el cerebro y la enfermedad de Alzheimer. El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento y la Administración Federal de Drogas y Alimentos (FDA por su sigla en Inglés) están trabajando
conjuntamente para mantener una base de datos de las pruebas clínicas de la enfermedad de Alzheimer, con la relación de las pruebas patrocinadas por el gobierno federal y las compañías privadas. Para obtener más información sobre estos estudios, comuníquese con el Centro de Información y Referencia sobre la Enfermedad de Alzheimer de NIA (ADEAR) en la línea bilingüe gratuita 1-800-438-4380, o visite la página electrónica del Centro ADEAR en: http://www.alzheimers.org (información en inglés). Usted puede revisar regularmente para ver qué
nuevas pruebas clínicas se han agregado a la base de datos.

Muchos de estos estudios se están realizando en los Centros sobre la Enfermedad de Alzheimer patrocinados por NIA localizados a lo largo de los Estados Unidos. Estos centros están realizando una amplia gama de investigaciones, que incluye estudios sobre las causas de la enfermedad de Alzheimer, su diagnóstico, tratamiento y manejo. Para obtener una lista de estos centros, comuníquese con el Centro ADEAR.

¿Hay ayuda para las personas que atienden a los enfermos?

Frecuentemente los cónyuges u otros miembros de la familia proveen el cuidado diario de las personas con la enfermedad de Alzheimer. Cuando la enfermedad avanza, los pacientes necesitan cada vez más cuidados. Esto puede ser difícil para las personas dedicadas a estos cuidados y puede afectarles su salud física y mental, la vida familiar, el trabajo y sus finanzas.

La Asociación de Alzheimer tiene centros de asistencia en todo el país que proporcionan programas educativos y grupos de apoyo para las personas dedicadas a estos cuidados y para los miembros de la familia de las personas que sufren de la enfermedad de Alzheimer. Para mayor información póngase en contacto con la Asociación de Alzheimer información la cual se incluye al final de este folleto.


​​​​​​​Investigación

Los científicos han avanzado mucho en la comprensión de la enfermedad de Alzheimer. Los resultados de años de investigación han empezado a aclarar la diferencia entre los cambios normales de la memoria relacionados con la edad, el MCI y la enfermedad de Alzheimer. Los científicos también han hecho grandes progresos en la definición de los cambios que se presentan en el cerebro del enfermo de Alzheimer lo cual les permite identificar con precisión los posibles objetivos del tratamiento. Estos adelantos son la base para la Iniciativa para la Prevención de la Enfermedad de Alzheimer de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) que está diseñada
para:
·entender por qué la enfermedad de Alzheimer se presenta y quién está en mayor riesgo de desarrollarla
·mejorar la exactitud del diagnóstico y la habilidad para identificar a aquéllos en riesgo
·descubrir, desarrollar y probar nuevos tratamientos
·descubrir tratamientos para los problemas de conducta de los pacientes con la enfermedad de Alzheimer
Alzheimer's Association
Asociación de Alzheimer
Suite 1100
919 North Michigan Avenue
Chicago, IL 60611-1676
1-800-272-3900
Página electrónica: http://www.alz.org

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Artritis Reumatoide
Interesante artículo que nos da una idea de cómo es esta enfermedad

¿QUE ES LA ARTRITIS REUMATOIDE?

Es una enfermedad en la que se inflaman las articulaciones produciéndose dolor y dificultad para el movimiento.
Además se pueden lesionar otras partes del organismo. Tiene una duración variable, irregular y en general larga, por lo que se dice que es una enfermedad crónica. Las molestias y limitaciones que la artritis reumatoide ocasiona varían mucho de un enfermo a otro, de manera que no hay dos enfermos iguales. La artritis reumatoide es una enfermedad frecuente ya que una de cada 100-300 personas la padece (130.000 a 400.000 en España). Sin embargo no hay que confundir la artritis reumatoide con el "reuma". La artritis reumatoide es una de las más de 200 enfermedades reumáticas diferentes. Por este motivo los consejos de amigos o vecinos que tienen "reuma" pueden no estar indicados o incluso ser contraproducentes. Es una enfermedad que se da con más frecuencia en mujeres, pero que afecta también a varones. No es una enfermedad propia de la edad avanzada y aunque puede aparecer en ancianos, se presenta con mayor frecuencia de los 45 a los 55 años. También puede afectar a niños.


LA ARTRITIS REUMATOIDE EN LAS ARTICULACIONES

Las articulaciones son las estructuras que unen los huesos entre. sí y permiten la movilidad del cuerpo humano. Las porciones finales de los huesos están recubiertas por unas superficies lisas que son los cartílagos, lo cual permite un rozamiento suave entre dichos huesos.
Con el fin de alimentar, proteger y cubrir estos cartílagos, las articulaciones disponen de una membrana que las recubre saltando de un hueso a otro y que se llama membrana sinovial. La artritis reumatoide es una enfermedad en la que se produce la inflamación de la membrana sinovial de múltiples articulaciones. La inflamación de la membrana sinovial va a ser la responsable del dolor, de la hinchazón que con frecuencia se observa y de la sensación de rigidez que se puede notar por las mañanas. Unas articulaciones se afectan más que otras, y hay algunas que casi nunca se alteran. La persistencia de la inflamación de la membrana sinovial lleva consigo que ésta dañe al hueso en el lugar en que se fija al mismo, dando lugar a pequeñas muescas (erosiones). Además, la inflamación mantenida o frecuente de una articulación puede hacer que el cartílago que permite el rozamiento suave entre los huesos adelgace y desaparezca. Con el tratamiento se puede conseguir que la inflamación de la membrana sinovial se controle, pero el daño ya producido en el hueso y en los cartílagos es irreparable. La sobrecarga de las articulaciones inflamadas contribuye a acelerar su destrucción. Para que el daño irreparable sea el menor posible, es imprescindible que el médico conozca la realidad diaria del enfermo, y que el paciente colabore en el tratamiento siguiendo las medidas que se especificarán más adelante.

La artritis reumatoide fuera de las articulaciones

Aunque la localización fundamental de las lesiones producidas por la artritis reumatoide está en la membrana sinovial de las articulaciones, a veces se pueden alterar otras estructuras. En la piel pueden encontrarse los llamados nódulos reumatoides que son abultamientos duros (nódulos) que aparecen en zonas de roce, como son los codos, el dorso de los dedos de las manos y los pies, la parte posterior de la cabeza, la zona del talón...etc. También se pueden localizar en el interior del organismo, aunque raramente producen lesiones de relevancia para la salud.
Estos nódulos son la consecuencia de la actividad de la enfermedad. No tienen nada que ver con el cáncer y no producen un daño irreversible.
Muchas veces se quitan solos con el tratamiento y a veces hay que operar para eliminarlos. Sequedad de la piel y de las mucosas. La artritis reumatoide puede originar inflamación y atrofia de las glándulas que fabrican las lágrimas, la saliva, los jugos digestivos o el flujo vaginal. Cuando esto ocurre se habla del denominado Síndrome de Sjogren asociado a artritis reumatoide. La artritis reumatoide puede producir inflamación u otro tipo de lesión en diversas estructuras del organismo, así como alteraciones en los análisis de sangre y orina, que el reumatólogo vigilará y controlará de forma rutinaria.


¿POR QUÉ SE PRODUCE LA ARTRITIS REUMATOIDE?

La artritis reumatoide se presenta con más frecuencia en personas con una especial predisposición genética, sin embargo no es una enfermedad hereditaria. La causa es desconocida. Se han estudiado agentes infecciosos (bacterias, virus...) y aunque se han encontrado datos sugerentes en algunos casos, no hay evidencias que confirmen la implicación de uno en concreto. La artritis reumatoide no es contagiosa. Se sabe que hay alteraciones del sistema inmunológico o de defensa del organismo. La inflamación que se produce en las articulaciones es la consecuencia de la invasión de la membrana sinovial por células que dañan la articulación. La capacidad de defensa ante las infecciones es prácticamente normal. El clima y la humedad no tienen nada que ver con el desencadenamiento o el mantenimiento de la artritis reumatoide. Sin embargo es cierto que algunos cambios climáticos y en particular cuando el tiempo va a empeorar, hacen que cualquier articulación dañada por ésta o por otra enfermedad sean más dolorosas.

¿QUÉ SINTOMAS DA?

El dolor en las articulaciones grandes y pequeñas del cuerpo es la queja más frecuente en esta enfermedad. Este dolor es la consecuencia de la inflamación de las articulaciones y con frecuencia se puede ver la hinchazón a simple vista. Las articulaciones dañadas con más frecuencia son las de las muñecas, los nudillos, articulaciones de los dedos, los codos, los hombros, las caderas, las rodillas, los tobillos y los dedos de los pies. El dolor de cuello también puede ser debido a artritis reumatoide y debe ser comunicado al médico. Además del dolor y la inflamación y como consecuencia de los mismos, por las mañanas habrá dificultad para el inicio de los movimientos (rigidez matutina) de duración variable, y que a veces puede ser de horas. La inflamación mantenida y no controlada puede acabar dañando los huesos, los ligamentos y los tendones que hay alrededor. La consecuencia será la deformidad progresiva de las articulaciones y la pérdida de la capacidad para hacer algunas tareas de la vida diaria. Otros síntomas poco frecuentes pueden tener que ver con alteraciones de la enfermedad a otros niveles o con efectos poco deseables de los tratamientos que se utilizan. Lo más frecuente es que sean independientes, pero hay que contar al reumatólogo síntomas como: fiebre inexplicable, cansancio fácil, dolor de cuello intenso y persistente, hormigueos en manos o pies, ronquera mantenida sin notar catarro, sensación de falta de aire con los esfuerzos, tos continua, dolor en el pecho o en los costados, sequedad de la boca, enrojecimiento ocular, sensación de arenilla en los ojos, picor vaginal, manchas o bultos en la piel o diarrea continuada.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA?

Para saber si una persona determinada padece artritis reumatoide, el reumatólogo valora los síntomas que se han señalado previamente. Hay sin embargo muchas otras enfermedades reumáticas que pueden producir molestias similares. Por este motivo los hallazgos que se pueden encontrar en las radiografías y algunos estudios analíticos (factor reumatoide) son de gran utilidad para confirmar el diagnóstico. Puede ocurrir que una persona presente dolor e inflamación en las articulaciones durante algún tiempo, y que ni la intensidad de su enfermedad, ni las radiografías ni los análisis permitan al médico hacer con certeza el diagnóstico de una enfermedad reumática inflamatoria
determinada. Muchos de los consejos de este folleto son también válidos en estos casos.

¿CUAL ES EL TRATAMIENTO?

El diagnóstico de artritis reumatoide cambia la vida de una persona, que ha de ajustar aspectos a veces importantes de su actividad cotidiana a la nueva situación. Es preciso adaptarse con naturalidad y confianza. Hay que saber que junto al reumatólogo hay un grupo de profesionales dispuestos a ayudarle. Todos éllos suelen disponer de la experiencia que da el haber ayudado a cientos o miles de personas con esta enfermedad. Es verdad que la artritis reumatoide no tiene en el momento actual un tratamiento curativo, lo que no significa que no exista tratamiento alguno. Es más existen tratamientos que permiten controlar la enfermedad en un porcentaje apreciable de personas.
La mayoría de pacientes con artritis reumatoide pueden mantener un nivel de relación social aceptable. Es importante señalar que la colaboración entre el enfermo y el médico es fundamental para el control de la artritis reumatoide.

MEDIDAS GENERALES

Hay que evitar en lo posible una vida agitada, con gran actividad física o con estrés psíquico. Conviene dormir una media de 8-10 horas nocturnas, y viene bien una siesta de 30 minutos. Es bueno comenzar el día con un buen baño de agua caliente, que contribuirá a disminuir la rigidez o el agarrotamiento articular matutino. Si se puede elegir el trabajo, hay que evitar actividades que precisen esfuerzos físicos, obliguen a estar mucho tiempo de pie, o necesiten de movimientos repetitivos, sobre todo con las manos. Durante la jornada laboral hay que mantener una posición recta en el asiento y evitar permanecer con el cuello o la espalda doblados durante periodos prolongados. En el trabajo doméstico hay que evitar hacer fuerza con las manos. No es bueno retorcer la ropa, abrir tapaderas rosca, presionar con fuerza mangos de cubiertos o fregonas etc. En algunas ortopedias hay utensilios que pueden ser de gran ayuda para las tareas domésticas. No es saludable practicar deportes con contacto físico y en los que sean frecuentes los choques. Montar en bicicleta por un terreno llano y sin riesgo de atropello, es conveniente, así como nadar o pasear. En los periodos de poca inflamación es muy recomendable practicar algún ejercicio físico de forma habitual y sin cansarse. Durante el reposohay que mantener una postura adecuada. Es preciso evitar mantener las articulaciones dobladas. No deben ponerse almohadas debajo de las rodillas. Hay que procurar mantener los brazos y las piernas estirados. Es recomendable poner una tabla bajo el colchón y utilizar una almohada baja. El uso de un zapato adecuado es fundamental. Conviene un zapato elástico pero firme. Es mejor evitar los zapatos de plástico o material sintético. Es saludable llevar sujeto el talón, por lo que se recomiendan zapatos de tipo botín con un refuerzo posterior. La puntera debe ser ancha y el empeine lo suficientemente alto como para que no produzca rozaduras en los dedos. Hay que consultar con el reumatólogo la conveniencia de utilizar alguna plantilla determinada. Asimismo hay que consultar en el caso de que el calzado habitual produzca algún tipo de rozadura.
Excepto en casos excepcionales, no hay ninguna dieta que modifique para nada el curso de la artritis reumatoide. Es evidente que la obesidad supone una carga adicional para las articulaciones de las caderas, de las rodillas y de los pies. Por este motivo es recomendable evitar el sobrepeso o adelgazar según los casos. La dieta típica mediterránea, rica en legumbres, ensaladas, aceite de oliva y pescado puede ser beneficiosa.
La actividad sexual puede verse parcialmente afectada por el deterioro articular. Es conveniente comunicar al médico este problema con el fin de buscar una solución adecuada.

Cuidado de las articulaciones

Una articulación inflamada debe ser mantenida en reposo. No hay que atender a consejos de familiares o amigos animando a mover una articulación inflamada "para evitar que se anquilose". La sobreutilización de una articulación inflamada favorece que se produzcan daños irreversibles en los huesos que forman la articulación en cuestión. Ya habrá tiempo, una vez haya pasado la inflamación, de hacer ejercicios que preserven el movimiento.
Sin embargo, incluso en fases de inflamación articular, es muy conveniente mantener una buena musculatura alrededor de la articulación inflamada, pero sin mover la articulación. Es útil aprender a contraer los músculos que hay alrededor de una determinada zona inflamada. Son los denominados "isométricos". En esencia consisten en poner en tensión los músculos que hay alrededor de las articulaciones, pero sin que éstas se muevan. Mantener contracciones musculares de 20 segundos de duración 10 veces al día proporciona un adecuado tono muscular. La utilización de aparatos que mantienen la posición adecuada de los dedos de las manos (férulas), para uso nocturno, aún siendo algo incómoda inicialmente, previene deformidades futuras.

Tratamiento con medicamentos

Todos los medicamentos que sirven para algo tienen efectos secundarios. Los que se usan para tratar la artritis reumatoide también. Cualquier tratamiento a aplicar lo es en función de considerar que es mayor el beneficio que el riesgo. La opción de un tratamiento en particular por parte del reumatólogo es fruto de una amplia experiencia a nivel mundial. Al final será el enfermo quien decidirá si asume el tratamiento después de disponer de la mayor información posible. El tratamiento de la artritis reumatoide con medicamentos incluye dos grandes grupos de fármacos: Uno de ellos engloba a los que sirven para aliviar el dolor y la inflamación a corto plazo. Son útiles para bajar la inflamación y sobrellevar el dolor del "día a día", pero no sirven para modificar la evolución de la enfermedad a largo plazo. En este grupo entran los llamados anti-inflamatorios y los corticoides. Los anti-inflamatorios son medicamentos eficaces. No hay uno mejor que otros para esta enfermedad. Cada persona puede encontrar uno que le va mejor a ella en particular. Si no mejora de sus síntomas (después de un plazo de un par de semanas) o no tolera el anti-inflamatorio prescrito, hay que consultar al reumatólogo para probar otro. Los corticoides (derivados de la "cortisona") utilizados de forma juiciosa, a dosis moderadas y con unas indicaciones particulares que el reumatólogo conoce, permiten en muchos casos mejorar la calidad de vida a largo plazo, superando a los efectos secundarios que se producen a estas dosis.
El otro gran grupo lo integran medicamentos que no sirven para tratar el dolor en un momento determinado, sino que actúan haciendo que la actividad de la enfermedad a largo plazo sea menor. Tardan en hacer efecto semanas e incluso meses. No son eficaces en el 100% de los enfermos, por lo que es habitual que el médico tenga que prescribir varios de forma secuencial hasta encontrar aquel que sea más eficaz y mejor tolerado. En este grupo entran el metotrexato, las sales de oro, la cloroquina, la sulfasalacina, la D-penicilamina, la azatioprina, la ciclosporina...etc. En general requieren control por parte del reumatólogo y una estrecha colaboración del paciente.


Tratamiento de las articulaciones

Si con el tratamiento prescrito se consigue mejoría del dolor y de la inflamación en general, pero persiste alguna articulación inflamada, hay que hacerlo saber al médico. Una vez descartada alguna complicación, se puede actuar localmente mediante infiltraciones con el fin de bajar la inflamación. El reumatólogo sabe cuándo infiltrar, qué infiltrar y cada cuánto tiempo, para no producir daño, sino todo lo contrario. También es posible actuar localmente sobre articulaciones especialmente inflamadas con material ortopédico especial. Es posible que durante la evolución de la enfermedad, alguna articulación resulte especialmente dañada y sea necesario realizar algún tipo de cirugía reparadora. Llegado el momento oportuno, el reumatólogo informará sobre estas posibilidades de tratamiento.

EMBARAZO. ANTICONCEPTIVOS. CONSEJO GENETICO.

Padecer una artritis reumatoide no obliga a evitar el embarazo. Dos tercios de las mujeres con artritis reumatoide experimentan durante el embarazo una mejoría transitoria de la enfermedad, pero conviene recordar que la crianza y el cuidado de un recién nacido exigen un esfuerzo físico considerable que puede aumentar las molestias de la paciente en los meses siguientes al parto. La decisión debe ser el resultado de un juicio meditado. En general se recomienda mantener un intervalo de 4 años entre cada hijo, con el fin de hacer más llevadera la crianza. Si finalmente se decide el embarazo, hay que comunicarlo al reumatólogo a fin de que éste ajuste la medicación de forma que sea lo más segura posible para el feto. Una mujer con artritis reumatoide puede utilizar el método anticonceptivo que considere oportuno su ginecólogo. La artritis reumatoide no es una enfermedad hereditaria. Los familiares en primer grado de un paciente tienen un riesgo aumentado de desarrollar la enfermedad, pero no lo suficientemente importante como para desaconsejar tener descendencia.

LAS "OTRAS MEDICINAS" Aunque parezca mentira, la "medicina oficial" no vuelve la espalda a cualquier medida que puede que ocurre es que si se tiene fe en un tratamiento, sea cual sea, se origina una mejoría parcial de los síntomas. Es lo que se llama "efecto placebo". Por este motivo, para que una medida sea reconocida por los médicos como eficaz, ha de ser mejor que otra que se sepa no sirve para nada (por ejemplo el almidón) en estudios comparativos. Es lo que constituye el método científico. Casi todo lo que las "medicinas alternativas" ofrecen, ha sido ya estudiado en la artritis reumatoide aplicando el método científico. Si se padece una artritis reumatoide y se recurre a este tipo de medidas, puede ocurrir que se pierda un tiempo precioso para controlar el daño de las articulaciones. No hay que dudar en preguntar abiertamente sobre éste o cualquier otro tema al reumatólogo.

Fuente: Sociedad Española de Reumatología


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Osteoporosis
Interesante artículo que nos ayuda a entender esta enfermedad

Osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad en la que los huesos se vuelven frágiles y es más probable que se rompan. Si no es prevenida o se deja sin tratar la osteoporosis puede progresar de una manera silenciosa e indolora hasta que algún hueso se rompe (fractura), lo que ocurre con mayor frecuencia en la cadera, columna vertebral y muñeca.

La columna vertebral está formada por una serie de pequeños huesos llamados vértebras. La fractura de estas vértebras puede resultar en disminución de estatura y una posición anormal, generalmente formándose una pequeña giba o joroba. Las fracturas de la cadera pueden limitar la movilidad del individuo y conducir, por lo tanto, a una pérdida de independencia personal. Por otra parte, aunque actualmente la cirugía requerida para corregir estas fracturas de cadera esta muy avanzada, las complicaciones que pueden presentarse en ocasiones llevan a la muerte. Aunque las mujeres desarrollan la enfermedad con una frecuencia cuatro veces mayor que los hombres, también se presenta en varones. Algunos aspectos que es importante conocer acerca del hueso es que se trata de un tejido vivo, en continuo crecimiento o modificación, y no una masa rígida de mineral. A lo largo de nuestra vida el hueso se renueva constantemente a través de un proceso en el que el hueso viejo es removido y reemplazado por el hueso nuevo.

En etapas tempranas de la vida se forma más hueso que el que es removido, alcanzándose la mayor densidad y fuerza ósea entre los 25 y 35 años, edad a partir de la cual el cuerpo remueve el hueso viejo con una velocidad mayor que con la que puede reemplazarlo, con hueso nuevo, conduciendo a una pérdida de la densidad o sea, es decir del contenido mineral del hueso.
Con la menopausia, la mujer experimenta un incremento en la pérdida de hueso por que los ovarios producen menos estrógenos, que es la hormona característicamente femenina y que tiene un papel muy importante en el mantenimiento de densidad de los huesos.
Cuando la pérdida de hueso se vuelve excesiva, loa huesos se hacen cada vez más frágiles y susceptibles de romperse. Podemos decir que, en términos generales, una vez que el hueso se ha perdido no puede ser reemplazado.


¿Está usted en riesgo de desarrollar Osteoporosis?

Existen varios factores que pueden incrementar la probabilidad de que desarrollemos Osteoporosis, que son:
· Herencia caucásica (gente blanca) o asiática.
· Constitución delgada, con huesos pequeños.
· Antecedentes de fracturas o alteraciones posturales en familiares de edad avanzada, especialmente si son mujeres.
· Deficiencia de estrógenos en mujeres que experimentan una menopausia antes de los 45 años, ya sea naturalmente o como resultado de extripación quirúrgica de ovarios.
· Deficiencia de estrógenos como resultado de amenorrea (ausencia anormal de la menstruación, no relacionado con la menopausia).
· Edad avanzada.
· Dieta baja en calcio. Estilo de vida sedentario, con poco o nada de ejercicio
· TABAQUISMO
· Uso excesivo del alcohol
· Uso prolongado de algún medicamento, incluyendo hormonas tiroideas (muchas pastillas o cápsulas misteriosas para bajar de peso las contienen), glucorticoides (derivados de la cortisona) usados para tratar condiciones como el asma, artritis y algunos cánceres; y medicamentos anticonvulsivos (que también se usan para tratar otras enfermedades, como el Epamín o el Fenidantoín).
El descenso en la producción de estrógenos que se da en la menopausia, además que los huesos femeninos son generalmente mas ligeros y delgados, son las razones principales para que osteoporosis afecte más a mujeres que a hombres.
Si bien es cierto que los efectos de la osteoporosis se ven mas frecuentemente en etapas tardías de la vida, todos deberíamos preocuparnos acerca de esta enfermedad. Una nutrición adecuada y hacer ejercicio a lo largo de la vida pueden disminuer dramáticamente el riesgo personal de sufrirla.


COMO PUEDE AFECTAR SU VIDA LA OSTEOPOROSIS

Actualmente los médicos saben más acerca de las causas de osteoporosis y de como prevenir y tratar la enfermedad. Sin embargo aún quedan muchas preguntas por contestar, siendo este motivo de investigación
contínua, así como para encontrar nuevos y mejores tratamientos. Es un hecho indisqutible que la esperanza de vida de la población es cada vez mayor y, como consecuencia lógica, cada vez habrá mas gente afectada por esta enfermedad.
Es importante saber que la fractura de cadera es la consecuencia mas seria de la osteoporosis. Muchas veces la gente que la sufre ya no será capaz de cuidarse o moverse libremente por ella misma. Frecuentemente se ven forzados a ingresar a alguna institución que pueda proporcionarle a largo plazo el cuidado que necesitan; o bien se ven cercanos al tener que depender de ellos. Prácticamente 50,000 gentes mueren cada año, solo en Estados Unidos, como resultado de fracturas de cadera, usualmente a causa de complicaciones ya sea de cirugía o de estar confinados en cama e incapaces de moverse.
Además de dolor y ansiedad, la gente con osteoporosis puede experimentar disminución en su autoestima. Las alteraciones en la postura y la pérdida de estatura no solo cambia la apariencia física, sino como se siente uno respecto a sí mismo.


ALGUNOS HECHOS IMPORTANTES DE LA ENFERMEDAD

25 millones de estadounidenses, principalmente mujeres, están afectados por osteoporosis; sin embargo una encuesta hecha por Gallup a mujeres entre 45 y 75 años indica que tres de cada cuatro de ellas nunca habían hablado con su médico acerca de la osteoporosis.
La osteoporosis lleva a 1.3 millones de fracturas cada año. Una de cada 3 mujeres de 50 años sufrirán alguna fractura vertebral. Las facturas vertebrales pueden provocar que la columna se colapse y conducir a postura anormal y pérdida de estatura.
El riesgo de una mujer de sufrir una fractura de cadera es igual a su riesgo combinado de desarrollar cáncer mamario, uterino y de ovario. Anualmente ocurren más de 250,000 fracturas de cadera por osteoporosis.
Usted, junto con su médico, puede disminuír significativamente el riesgo de sufrir osteoporosis o mejorar si ya la tiene. En México existe la tecnología necesaria para diagnosticar adecuadamente esta enfermedad. Los estudios radiológicos convencionales son inadecuados y poco precisos.


REDUCIENDO SU RIESGO DE OSTEOPOROSIS

Su médico puede hacerle recomendaciones acerca de dieta, ejercicio y medicamentos que pueden ayudarle a conservar fuertes sus huesos conforma va avanzando su edad.
Cómo ayuda el CALCIO.
El calcio juega un papel determinante en el mantenimiento del hueso pero solo no puede prevenir o curar la enfermedad. Es muy importante que forme parte de un programa global de prevención o tratamiento. A pesar de esto y de que en Estados Unidos hay una mucho mayor difusión de información respecto a esto, pesquisas nacionales efectuadas en este país dejan ver buena parte de la población, con más recursos que la de México, no consumen calcio.
Muchas mujeres de hecho consumen menos de la mitad de la cantidad diaria de este nutriente, a saber para adultos:
Hombre y Mujer:
Cantidad equivalente 1000 mg/día. 3 vasos de 240 ml de leche descremada, por ejemplo.
Mujeres Postmenopáusicas:
Que reciben estrógenos 1,000 mg/día. Que no los reciben 1,500 mg/día. 5 vasos de 240 ml de leche descremada, por ejemplo.
Una forma de incrementar la cantidad de calcio en su dieta es comiendo alimentos ricos en calcio, como leche descremada - lo que desminuye su aporte de colesterol - , queso, brócoli, y otros. Si usted no recibe suficiente calcio a través de su alimentación, su médico puede recomendarle un suplemento de calcio adecuado. Es importante que consulte con él cual es el mejor para usted, ya que existen muchas presentaciones en el mercado.
El calcio que se dé como suplemento debe ser fácilmente absorbido en el cuerpo y debe ponerse atención a que contenga la cantidad suficiente de este elemento, generalmente expresado en la etiqueta como calcio elemental.
Algunas personas presentan intolerancia a la lactosa y tienen dificultad para digerir lácteos, por deficiencia de la enzima lactasa, que se necesita para romper el azúcar de la leche (lactosa). La leche fermentada con algunas bacterias (llamadas acidófolas) es bien tolerada, como la que se encuentra en el yoghurt y quesos fuertes. Si usted tiene intolerancia a la lactosa, puede probar con alimentos que contengan esta sustancia, con preparaciones comerciales de lactasa o comprar productos lácteos qu ya han sido tratados.
Obtener suficiente calcio, ya sea a través de la dieta o suplementos, es esencial para mantener fuertes los huesos y puede ser algo crucial para prevenir fracturas relacionadas con la osteoporosis.


El Papel de la Vitamina D

Esta vitamina juega un papel importante en la absorción de calcio y en la salud ósea. La relación entre el calcio y la vitamina D es parecida a la de una puerta cerrada con su llave que la abre, permitiéndole al calcio pasar del intestino a la sangre.
La vitamina D se produce en la piel humana bajo el estímulo de la luz solar. Mientras que mucha gente es capaz de obtener cantidad suficientes en forma natural, se ha demostrado que su producción disminuye en el invierno, así como una gente que permanece dentro de su casa.
Por eso puede ser necesario dar suplementos de este nutriente, pero consumir más de las 400 unidades internacionales (UI) que se recomienda diariamente solo debe hacerse bajo supervisión médica. No se recomiendan grandes dosis de esta vitamina.


El ejercicio y su efecto en el hueso.

Si usted ya tiene osteoporosis, probablemente dude si debería hacer ejercicio o no. La respuesta para la mayoría de la gente es que sí. Es conveniente sin embargo que lo comente con su médico o que lo refieran a un especialista en medicina física para aprender que tipo de ejercicios puede practicar en forma segura; no solo para preservar el hueso sino para fortalecer su espalda y caderas y mantener flexibilidad.
Diagnóstico: el primer paso hacia huesos fuertes.
Usted puede dar pasos AHORA para prevenir huesos rotos DESPUÉS. Previniendo los efectos debilitantes de la pérdida de hueso, usted estará planeando una vida posterior más activa y saludable.
Si ha sufrido una fractura por osteoporosis puede evitar que la pérdida ósea continúe y reducir la posibilidad de fracturas posteriores.
Para determinar su usted tiene osteoporosis o está en riesgo de padecerla, su médico debe hacerle preguntas acerca de su estilo de vida e historia médica. Entre las cosas que es importante que sepa es si en su familia alguien ha padecido osteoporosis ( si algún familiar suyo ha perdido estatura) o si se han fracturado huesos. Basado en este interrogatorio, el doctor juzgará si es necesario practicarle una medición de su masa ósea, que es un estudio sencillo e indoloro que usa cantidades muy pequeñas de rayos X (habitualmente 1/10 menos de la radiación que se recibe por una radiografía del tórax) que determinará la densidad o grosor de sus huesos. Los estudios rutinarios de rayos
X, que muchos médicos aún usan en estos casos, no son lo suficientemente sensibles para detectar osteoporosis hasta que ya se hayan perdido grandes cantidades de tejido óseo.
Una medición de la masa ósea frecuentemente es un auxiliar inapreciable al decidir cuándo empezar un programa de prevención o tratamiento además de permitir medir OBJETIVA y EXACTAMENTE los progresos del mismo.


​​​​​​​Tratamiento de Osteoporosis

Existe una variedad de tratamientos disponibles para disminuir la pérdida de hueso y prevenir las fracturas causadas por la osteoporosis.
Si a usted le han diagnosticado esta enfermedad, existen programas de tratamientos adecuados para cada quien, siempre bajo la supervisión de su médico o grupo de médicos.
Como los estrógenos son tan importantes para mantener el hueso en la mujer, los médicos con frecuencia prescribimos terapia de reemplazo hormonal con estrógeno en mujeres posmenopáusicas, que es la mejor forma disponible actualmente para proteger el hueso durante los años de pérdida acelerada posmenopáusica; aún cuando los estrógenos se inicien en etapas tardías de la vida PUEDEN PREVENIR FRACTURAS DE CADERA.
Existen otros métodos de tratamiento, aprobados en algunos países y en investigación en México y Estados unidos, como el fluoruro de sodio y los bifosfonatos, de los que se esperan grandes cosas en un futuro cercano.
Evitando caídas y otras lesiones.
Si usted tiene osteoporosis, además del programa específico de tratamiento al que se someta, es posible que necesite hacer algunos cambios en su vida diaria para evitar caídas u otras situaciones que pueden causarle
lesiones. Hacer su ambiente "a prueba de caídas" no es tan difícil; algunos tips generales fácil de seguir son usar zapatos cómodos, tacón bajo y suela suave, evitando pantuflas ligeras y sandalias; o preguntara a su médico si algún medicamento que este tomando puede ocasionar mareo, pérdida de equilibrio o que vea puntos luminosos y si es así saber que puede hacer usted para prevenirlo. En casa: Minimizar desorden (tiradero) en toda la casa. Asegure todas las alfombras y evite el uso de tapetes que fácilmente pueden deslizarse. Remueva todos los cables sueltos que pueden tropezarlo(a). Asegúrese de instalar cinta antiderrapante y barandales en la escalera, y que
permanezcan seguros. Mantenga los vestíbulos, escaleras y entradas bien iluminadas. Use luces de noche en su recámara, baño, y si es necesario, pasillo. En el baño instale jaboneras de agarradera o barras de sujeción así como cinta antiderrapantes en la tina o regadera. En la cocina use tapetes de hule antiderrapantes cerca del fregadero y estufa. Evite el uso de ceras resbalosas, cerciórese si el piso está mojado y limpie de inmediato si derrama algún líquido. Al manejar: use cinturón de seguridad. Ajuste el asiento de manera adecuada.

Mito # 1: "La Osteoporosis no es algo tan serio como para preocuparse"
La osteoporosis es algo serio porque debilita nuestros huesos de una manera progresiva e irreversible hasta el punto de que cualquier cosa puede causar una dolorosa y debilitante fractura de cadera, columna u otros huesos. El dolor crónico y la incapacidad que le causa una de éstas, puede cambiar su forma de vivir, trabajar y disfrutar de su tiempo libre.

Mito # 2: "Soy una persona saludable, hago las cosas correctas, no estoy en riesgo"
Desafortunadamente, no podemos "sentir" qué tan fuertes son nuestros huesos. Por eso la osteoporosis ha recibido el nombre de "ladrón silencioso". Sin usted saberlo puede estar perdiendo tejido óseo, aún cuando haga ejercicio y lleve una dieta rica en calcio. Su médico y la National Osteoporosis Foundation pueden ayudarle a saber otros factores que le pueden ayudar a desarrollar la enfermedad y lo que debemos hacer para detenerla.

Mito # 3: "Soy muy joven para preocuparme ahora por la Osteoporosis"
Nunca es demasiado temprano para prevenir esta enfermedad. Desarrollar huesos fuertes y mantenerlos así es un buen principio para cuando inicie la pérdida de hueso. El hecho es que el hueso es un tejido vivo, en crecimiento y que constantemente se remodela. La fuerza ósea se incrementa durante la juventud hasta que se alcanza la "masa ósea pico" alrededor de los veintes o inicio de los treinta. A partir de entonces comienza una pérdida gradual de tejido óseo. Cuando la mujer pierde el efecto protector de los estrógenos al llegar a la menopausia, se desarrolla la enfermedad. La Osteoporosis no solamente sucede cuando uno es "viejo". Se inicia años, incluso décadas antes.

Mito # 4: "Es demasiado tarde para que yo haga algo respecto a Osteoporosis"

La osteoporosis se define como la pérdida excesiva de tejido óseo. Los huesos se rompen cuando se han vuelto demasiado delgados y débiles, aunque la pérdida de hueso es irreversible, nunca es demasiado tarde para hacer algo que disminuya o detenga una mayor pérdida de hueso. El tiempo para detectar osteoporosis es AHORA, antes que se pierda tanto hueso como para que se produzcan fracturas debilitantes. Si se le ha diagnosticado osteoporosis su médico puede prescribirle un programa dietético y de ejercicios adecuado a sus necesidades. También hay varios medicamentos como estrógenos, calcitonina y derivados de la vitamina D que están disponibles para prevenir un mayor pérdida ósea y conservar un estilo de vida activo, evitando las consecuencias de la osteoporosis.
Hable con su médico u organización de salud calificados, para recibir información que le permita llevar a cabo el tratamiento o cuidado preventivo correcto para prevenir la Osteoporosis

Fuentes: www.geocities.com

Ulceras por Presión

¿Qué son las úlceras por presión?

Las úlceras por presión pueden producirse cuando una persona está postrada, inconsciente, no siente dolor o se encuentra inmovilizada. Las úlceras por presión son lesiones que se desarrollan en zonas de la piel sometidas a presión bien sea porque el paciente deba permanecer en cama, esté sentado en una silla de ruedas y, o lleve un yeso durante un período prolongado.

¿Por qué se produce una úlcera por presión?

Las úlceras por presión se producen cuando se interrumpe la irrigación sanguínea a la piel por más de dos a tres horas. A medida que la piel se deteriora, se forma la úlcera, que primero se presenta como una zona enrojecida y dolorosa, y más tarde adopta un color morado. Si la lesión no se trata, puede abrirse e infectarse. Una úlcera de este tipo puede hacerse más profunda y afectar el músculo. Una vez que se han generado, la curación suele ser lenta. La localización habitual de las úlceras por presión es la zona de los glúteos (sobre la cresta ilíaca o el sacro) o los talones.

Prevención de las úlceras por presión:

Las úlceras por presión pueden prevenirse controlando la aparición de zonas enrojecidas, el primer signo del colapso de la piel. Otros métodos para prevenir la formación de úlceras por presión o su avance una vez que se desarrollaron incluyen los siguientes:
· Cambio de posición frecuente.
· Uso de materiales blandos para acolchar sillas de rueda y camas, con el fin de reducir la presión.
· Proporcionar cuidados adecuados de la piel, manteniéndola limpia y seca.


Tratamiento de las úlceras por presión:

El médico determinará el tratamiento específico de las úlceras por presión según la gravedad de la condición. Una vez que la piel se ha roto, es posible que el tratamiento sea más difícil y puede incluir:
· Eliminar la presión en la zona afectada.
· Proteger la lesión con gasas impregnadas con medicamentos u otros apósitos especiales.
· Mantener limpia la lesión.
· Trasplantar piel sana a la zona lesionada.
· Medicamentos (es decir, antibióticos para tratar la infección).

Fuentes: Methodist Health Care System

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